Un blog sobre mí, sin mí

Cine, música, literatura... Un poco de todo lo que me gusta.

jueves, diciembre 10, 2009

La música del dolor

Qué música puede expresar el dolor o más bien, cómo expresarías musicalmente el dolor, el padecimiento. Supongo que hay mil y una piezas al respecto, pero en mi caso hay dos que lo representan perfectamente, o al menos dos facetas del mismo.

El primero sería el dolor desgarrador, el que te arrasa y te destruye desde dentro. Ese tipo de padecimiento para mí sonaría a este tema de la banda sonora de Munich, compuesta por John Williams e interpretado por Lisbeth Scott: Remembering Munich. Es un grito de desesperación y abatimiento, que transmite el mayor de los dolores posibles.

El otro fragmento es mucho más contenido, transmite un dolor enorme pero también la belleza de lo perdido, los recuerdos que poseemos. Es un tema que ya he puesto en el blog, Elegy for Cello and Orchestra también de John Williams, esta vez interpretado por Yo Yo Ma. Este tema fue compuesto por el compositor norteamericano para el funeral por los dos hijos de una violinista de la orquesta que grabó la banda sonora de Siete años en el Tíbet. A partir del tema Regaining a son Williams elabora un tema elegíaco que transmite la enorme tristeza de la pérdida pero también la importancia y la belleza de los recuerdos.

Como he dicho antes, hay mil temas, pero los míos son estos.

PD: No me verías nacer y lo hiciste. Ya no estarías para mi bautizo o mi comunión, pero allí estuviste. Como también hiciste con tus otros cuatro nietos, Néstor,Juan, Marian, Vero. Tu último deseo era ver la boda de tu nieto pero para cumplirlo hiciste el más difícil de los tratos con quien no debías y ayer vino a cobrar su deuda. Te acabas de ir y ya te echo de menos, muchísimo. Te quiero mucho, abuela.

domingo, noviembre 29, 2009

Lisbeth Scott


A muchos no os sonará este nombre y sin embargo la gran mayoría habréis oído/escuchado su voz en la banda sonora de alguna película reciente.

Su nombre es Lisbeth Scott y es una vocalista y compositora norteamericana con un registro de voz amplio y potente, aunque etéreo si quiere. Esta característica la ha convertido en un referente a la hora de usar la voz como instrumento en una partitura compuesta para el cine.

Yo, personalmente, la descubrí en Munich, película de Steven Spielberg con una partitura escrita por John Williams. El propio Williams, asombrado por las cualidades vocales (doble sentido no pretendido) de la cantante, escribió un tema solista para aprovechar su prodigiosa voz al máximo y al que la vocalista puso letra (si bien en un idioma inventado). Ese tema se llama Remembering Munich y aquí lo podéis escuchar.

Aparte de su colaboración con John Williams, también es muy destacable su participación en la Pasión de Cristo, compuesta por John Debney y en el Reino de los Cielos de Harry Gregson-Williams. Precisamente a esta última banda sonora pertenece el tema Coronation, donde podemos escuchar su voz, en un registro más agudo que en el caso anterior(a partir de 1m 50s).

Otro registro muy diferente, cercano a Björk esta vez, lo encontraríamos en la música que Harry Gregson-Williams compuso para las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario. En concreto en el corte Evacuating London(al igual que antes a partir de 1m 50s). En esta película además compondría junto a Gregson-Williams una de las canciones de la secuencia de créditos, Where, una balada pop que vuelve a demostrar su versatilidad.

Ha colaborado también en las bandas sonoras de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Crista, Shrek, Transformes II, Piratas del Caribe o Sleepy Hollow. Además entre sus próximos trabajos se incluye la esperadísima Avatar de James Horner. También ha participado en la banda sonora de la serie True Blood, para la que incluso ha compuesto algunos temas.

Aparte de su labor como cantante en proyectos ajenos tiene una carrera estable como cantautora, con ocho discos en solitario, acabando de presentar un disco de villancicos. Su estilo es muy relajante, new age por así decir, si eso quiere decir algo, pero siempre disfrutable. De los que he escuchado, el disco Passionate Voice me parece su mejor trabajo.

Por cierto, puesto que no hay demasiadas fotos suyas en la red, adjunto una que me hice con ella durante el congreso de música de cine de Úbeda de hace unos años.


PD: Éstas podrían ser sus cuerdas vocales,jeje.

lunes, noviembre 16, 2009

Abandoned in the woods de Inteligencia Artificial. Música de John Williams.



Aviso a navegantes: Lo que sigue a continuación es uno de los posts más friquis que jamás he escrito en el blog. Quedáis avisados.

El vídeo que podéis ver sobre estas líneas corresponde a una escena decisiva de la película Inteligencia Artificial de Steven Spielberg con música de John Williams. Tras un accidente en la piscina que casi acaba con la muerte de su hijo biológico, Monica decide llevarse a su hijo meca, David, de excursión al bosque, aunque su verdadera intención es devolverlo a la fábrica de la que salió, Cybertronics.

Mi intención con este post, y con otros que, espero, vendrán después, es la de desmenuzar el uso de la música en una película, mediante ejemplos que considero excepcionales. Es un objetivo el que me planteo meramente didáctico, para que el lector no versado en el mundo de las bandas sonoras logre comprenderlas un poco mejor.

He elegido esta escena porque es un ejemplo perfecto de música empleada para la descripción psicológica de una situación y no meramente descriptiva de la acción. La partitura escrita por Williams atiende en todo momento a los sentimientos de los personajes. En el vídeo, he añadido unas anotaciones para poder seguir mi explicación sobre las imágenes.

En un fragmento de 6 minutos, se entremezclan 3 temas musicales que nos explican el proceso por el que está pasando Monica. El primer tema en aparecer sería el asociado a la decisión de abandonar a David, pero al poco de empezar es interrumpido por el tema de David, empleado cuando Monica ve los dibujos que David le ha dejado encima de la mesa. Esta aparición del tema de David, modifica la posterior reaparición del tema de la decisión, volviéndose menos frío que en su primera aparición. A continuación mientras Monica le dice a David que al día siguiente saldrán de excursión, el tema de David reaparece, pero muy frío, indicando que no hay sinceridad en las palabras de Monica. Finalmente aparece intercalado el tema de la duda, un tema estructurado mediante dos escalas una ascendente y otra descendente, que representa de un modo perfecto las idas y venidas de la menta de una persona cuando duda sobre algo. Este tema, acompaña todo el viaje en coche, mostrando de un modo magistral todo el proceso de duda que Monica tiene en su cabeza.

No nos encontramos ni frente a unas melodías ultrafamosas ni ante una de las escenas clásicas del cine. Pero aun así, personalmente, me parece una secuencia magistral aumentada por una maravillosa partitura de Williams, capaz de complementar y enriquecer las imágenes, pues es su música y no las palabras la que nos cuenta el estado, el proceso emocional que atraviesa Monica. Es una labor muy compleja e ingrata, pues en este tipo de escenas la música suele pasar desapercibida para el espectador.

De todos modos, mucho mejor que leerme es ver la escena y disfrutar con ella. Si además tenéis habilitados las anotaciones de Youtube podréis ver los comentarios que he ido añadiendo a la escena, para seguir mejor las interacciones de los temas.

Como he indicado antes, este post es el comienzo de una nueva tanda de posts dedicados a la música de cine. Debido a la tarea que supone seleccionar el fragmento, subirlo a Youtube y editar las anotaciones del vídeo, me he marcado como meta optimista hacer uno al mes, a ver si puedo cumplirlo.

sábado, noviembre 14, 2009

Revolutionary Road de Sam Mendes


Revolutionary Road supone el reencuentro cinematográfico, tras más de diez años, de las estrellas de Titanic: Kate Winslet y Leonardo diCaprio, aunque esta vez bajo la batuta de Sam Mendes, director de American Beauty o Camino a la Perdición y marido de la actriz británica.

Frank y April son una pareja modélica a ojos del vecindario de Revolutionary Road. Pero de puertas para dentro las cosas son muy distintas. La infelicidad ha echado raíces y sólo el sueño de mudarse a París parece que les dé ánimos para continuar.

Como se puede observar fácilmente, Sam Mendes, un prestigioso director teatral, pisa terreno ya conocido. No en vano, la breve sinopsis argumental bien podría servir para el film que significó su debut como director: American Beauty. Si bien la principal diferencia es la absoluta falta del sentido del humor y la acidez de aquélla. Revolutionary Road es una película más seca, más arisca, más dura, pero no necesariamente mejor.

Basada en la novela homónima de Richard Yates, la película deja muy marcado desde el principio la profunda crisis que tiene la pareja; unos jóvenes ilusionados prematuramente casados y padres de dos hijos no deseados, que no son más que obstáculo en sus sueños, en los sueños de ella realmente. Los diálogos de las diferentes peleas que se suceden a lo largo del metraje entre la pareja son hirientes, durísimos, hasta el punto que el espectador se pregunta cómo son capaces de vivir juntos. Frente a eso se opone la imagen que dan al exterior de pareja perfecta y de cuento de hadas, aunque también esta fachada poco a poco se va desvaneciendo. Frank tiene un trabajo que le frustra en la empresa donde trabajaba su padre y April es una actriz también frustrada que no se resigna a vivir como ama de casa y sueña con irse a vivir a París, con la esperanza de que todo cambie allí. Las peleas a cada cual más hiriente que la anterior se suceden, al igual que las infidelidades, hasta que el hijo de unos vecinos del barrio paciente de un psiquiátrico hace trizas también su fachada de cara al vecindario. En su camino al sueño, todo se derrumbará. Como se ve, una trama dura y realista, que quizás para resultar más efectiva debería haber mostrado algún contraste. Ya desde el principio vemos que la pareja tiene problemas serios y van de mal en peor, mostrando algunos retazos más de su vida anterior, por ejemplo, se conseguiría que el espectador se involucrara algo más, añadiendo algo de contraste al fatal devenir de los hecho. El cúmulo de elementos negativos es tal que el espectador llega a acostumbrarse. Otro punto negativo es el uso de los hijos de los protagonistas: son unos niños pequeños de 6-8 años que aparecen y desaparecen según convenga, siendo una sorpresa el hecho de que avanzada ya la película el espectador descubra que tienen dos hijos viviendo con ellos. Estos detalles impiden que el espectador se involucre más en el film y así conocer un poco mejor a los personajes, con el fin de lograr esa empatía tan necesaria en este tipo de películas.

A nivel de dirección, Mendes vuelve a demostrar lo gran director de actores que es y su sentido de la elegancia para la puesta en escena, muy clásica, aunque sin el detallismo y la precisión de Camino a la Perdición. Además imprime al relato de un ritmo muy adecuado, en crescendo, consiguiendo que las dos horas de duración nunca pesen en el espectador.

A nivel interpretativo, señalar la gran labor del reparto en su conjunto, destacando una magistral Kate Winslet. Precisa, contenida, sin excesos innecesarios, una de las mejores actuaciones femeninas que he visto en mucho tiempo. A su lado diCaprio mantiene el tipo, pero no la iguala, es un buen actor, pero al igual que Brad Pitt, limitado, por lo que recurre a tics que ya le hemos observado en otros Films. Entre los secundarios rescatar una perfecta Kathy Bates como vecina prototípica del barrio en el que viven.

Dentro de los apartados técnicos indicar la perfecta fotografía en tonos ocres que luce el film (muy cuidado en este aspecto como todos los de su director) y la dirección artística que te transporta sin problemas a los años 50. La música de Thomas Newman resulta discreta, como es habitual en este autor le aporta un grado de frialdad al film, es una música que se involucra poco en la narración y no es capaz de dotar de ese algo más que ha de aporta una buena banda sonora, como sí hizo, mediante parámetros muy similares, en American Beauty.

En resumen, Revolutionary Road nos muestra una magistral interpretación de Kate Winslet en una desesperanzada, dura y triste historia de sueños rotos, que no logra involucrar al espectador todo lo que sería necesario para resultar redonda. Aun así, es una película muy recomendable a todos sus niveles.

domingo, junio 14, 2009

Spotify: Bandas sonoras adaptadas para salas de concierto

Una de las cosas que más extraño en el mundo de las bandas sonoras es su presencia en salas de concierto, sobre todo en España. Son pocas las oportunidades que tenemos los aficionados de asistir a un concierto cuyo programa esté compuesto por música compuesta para el cine, y los pocos que hay están más orientados a las familias que a los aficionados a la música. Quizás por ellos, muchos compositores han arreglado sus obras en forma de conciertos o suites que puedan ser interpretados en directo dentro del programa habitual de una orquesta sinfónica.

Con la ayuda de Spotify, aquí os dejo unos ejemplos.

The Piano Concerto de Michael Nyman, a partir de la banda sonora de la película El Piano.


The Red Violin Concerto
de John Corigliano, a partir de su música para la banda sonora El Violín Rojo.

Three Pieces from Schindler's list de John Williams, a partir de la película homónima.


Pulsando en las portadas de los discos, podréis escuchar la música a través de spotify.

lunes, marzo 30, 2009

Maurice Jarre: Hasta siempre


Nos ha dejado Maurice Jarre, probablemente uno de los compositores más famosos de bandas sonoras, aunque también uno de los más discutidos entre los aficionados. No soy un gran conocedor de su obra, pero creo que sólo por esas monumentales partituras Lawrence de Arabia o Doctor Zhivago, ambas de David Lean, ya se merece un puesto entre los más grandes.

Uno de los mejores conciertos que he presenciado fue el que ofreció en Valencia con motivo del congreso de música de cine que se celebraba dentro del marco de la Mostra de Cinema, donde dio un repaso muy completo a toda su carrera y demostró su afabilidad y un gran manejo de la orquesta.

Si sois usuarios de spotify, aquí os dejo el enlace para un disco recopilatorio suyo más que recomendable.

Y aquí tenéis uno de los grandes momentos musicales de la historia del cine, como ya publiqué hace un tiempo.

martes, enero 20, 2009

Air and Simple Gifts de John Williams (Ceremonia de Investidura de Barack Obama)

Aquí os dejo la pieza compuesta por John Williams para acompañar la investidura de Barack Obama. A partir de una melodía de Aaron Copland, uno de los compositores favoritos del nuevo presidente, ha compuesto esta pieza para violín, cello, piano y clarinete y cuyos intérpretes más destacados son Yo Yo Ma e Izhak Perlman.



Ojalá se edite alguna vez esta pieza en CD, junto con otras aún ineditas como Soundings, que subí hace ya unos meses al blog