SONCINEMAD 2007 : Resumen y análisis

Ya descansado de un fin de semana intenso es hora de hablaros de cómo fue el fin de semana en Madrid, de cómo fue el SONCINEMAD 2007 (no, no fuimos a Madrid sólo al EuroPride :P ). El resultado no puede calificarse por menos de extraordinario, en gran medida por el impresionante concierto ofrecido por Alan Silvestri. Una velada que tardaremos mucho el olvidar, uno de los mejores conciertos(si no el mejor) de música de cine de los que he podido presenciar (y ya son unos cuantos). Pero vayamos por partes.

Llegamos a Madrid el Viernes 29 de Julio, en plena conferencia de Ángel Illarramendi, el Karlos Arguiñano de las bandas sonoras, por su carácter, afable y simpático. Toda una sorpresa, realizó un repaso a sus últimos trabajos, hablando en detalle de la música que compuso para los Borgia y para Teresa, así como de las diversas escenas de sexo para las que ha escrito música y lo distintas que resultan entre sí. Un buen comienzo de congreso, si bien nos perdimos la conferencia de Cristopher Young, que se había programado a primera hora de la mañana (y por lo tanto impidiendo que los congresistas que acudían de ciudades alejadas de la capital pudieran atender a ella). A continuación llegó el turno de Shigeru Umebayashi, autor de músicas como La Casa de las Dagas Voladora, La Maldición de la Flor Dorada o 2046. El compositor la había planteado más como una charla con el público que como una ponencia. Ese detalle junto con un barullo idiomático considerable (Umebayashi no se defendía en inglés) hizo que la conferencia estuviera a un nivel muy inferior comparada con la de Illarramendi. Y ahí acabó la primera jornada de conferencias. Lo más destacable, sin duda, la cercanía y simpatía de Illarramendi (y de Cristopher Young que nos regaló un momento impagable mientras le firmanba a un congresista un CD arrodillado en el suelo). Como punto negativo, la ausencia de indicaciones señalando el lugar donde se realizaban las conferencias y la entrega de acreditaciones , se podría haber puesto un cartelito en la entrada principal de los Kinépolis. Otro punto a favor fue la discrección de la Organización, estando ahí todo el rato pero sin hacerse notar y la simpatía de las encargadas de entregar las acreditaciones.

El programa de la tarde consistía en la primera sesión de firmas con los compositores. A ella acudieron Alan Silvestri (preparando incluso allí el concierto del día siguiente), Trevor Jones, Shigeru Umebayashi, Roque Baños, Sergio Moure y Mateo Pascual. Tuvimos la suerte de ser de los primeros y conseguimos sin problemas que Silvestri nos firmara los discos, así como Roque Baños (Trevor Jones se negó a firmar los discos del concierto que ofreció el año pasado editado por RTVE). Unos congresistas de la cola, nos dejaron unos CDs de Jones para que nos los firmara, cosa que hicimos sin ningún problema. No sé si la sesión se prolongó por mucho tiempo, pero empezó puntual (bueno con media hora de retraso, pero se había anunciado al final de la conferencia de Umebayashi). Un detalle que podría haber cuidado la organización es el de haber puesto placas identificativas con los nombres de los compositores, sobre todo porque los rostros de Pascual o Moure pueden resultar desconocidos para los congresistas extranjeros, tampoco hubiera estado mal anunciarlos con antelación. Tras esto volvimos al hotela prepararnos para el gran concierto de esa noche.

El programa incluía obras de Ángel Illarramendi, Cristopher Gordon, Gabriel Yared, Carles Cases y Cristopher Young; el escenario fue la sala 25 del complejo Kinépolis; la orquesta era la Carlos III dirigida por los propios compositores o el titular si éstos no sabían dirigir. El resultado excelente. La verdad es que entramos con cierto miedo al concierto, una sala de cine no tiene la acústica que precisa una orquesta para que su música pueda llegar a todas las butacas sin problemas. Además, empezó con cerca de media hora de retraso. Sin embargo, con los primeros compases de la obra de Illarramendi nuestros miedos se disiparon. Habían instalado un sistema de megafonía que conseguía que la orquesta sonara perfectamente desde cualquier punto de la sala, algo muy difícil de lograr y por lo que los técnicos se merecen todos los aplausos del mundo. En cuanto al concierto en sí, fue muy completo, pues incluía obras de todos los compositores nombrados con una duración generosa. La única pega quizás, fue el programa en sí, plagado de obras muy tranquilas, bellas, pero un tanto sosas. Algo que se notó sobre todo en la primera parte que finalizó con una suite de On the Beach (que se me hizo interminable, no me gustó especialmente). La segunda parte, por otro lado, resultó más variada y entretenida. Comenzó con las obras de Yared El Paciente Inglés y El Talento de Mr Ripley (para mí una de sus mejores composiciones). A continuación tomó el relevo Carles Cases, con la que probablemente fue la mejor parte del concierto, unas piezas vibrantes, complejas y divertidas que provocaron los mayores aplausos de la noche. Finalmente, le tocó el turno a Cristopher Young, que nos ofreció extrañamente, cuatro fragmentos dramáticos, parecidos entre sí, sobre todo los dos últimos, y que resultó un tanto decepcionante pues esperábamos algo más característico del compositor. Aun con todo, un concierto, realmente bueno en el que la música sonó a la perfección, gracias también a la gran interpretación de la orquesta.

Al día siguiente (y tras perdernos por Madrid acompañando a nuestra amiga María José a su hotel la noche anterior) nos perdimos la conferencia de Carles Cases, llegando justo cuando comenzaba la charla de Yared, que resultó muy entretenida y en la que dio un repaso a toda su carrera dejando un amplio espacio para las preguntas de los asistentes. Lo más destacable fue su ataque contra la cada vez más abundante manía de los directores de hacer que los compositores de cine escriban una música lo más parecida posible a la música que ha sido empleado en el montaje provisional de una película, coartando, por lo tanto, la libertad de los compositores. A continuación improvisaron una mini firma de discos, pues Yared tenía que coger un avión al mediodía. Vero consiguió que le firmara su disco de City of Angels y nos fuimos a comer con un amigo, perdiéndonos la charla de Trevor Jones, que empezó con media hora de retraso.

Por la tarde hubo otra firma de discos a la que no asistimos pues sólo teníamos discos de Illarramendi y debido a su cercanía era fácil hablar con él y conseguir que los firmara (aunque un punto importante es disponer de un boli para hacerlo). En fin, pasamos la tarde en Madrid, por el EuroPride y finalmente fuimos a las 21h al teatro monumental de Madrid para asistir a una de las mejores conciertos que he presenciado en mi vida.

Alan Silvestri, dirigiendo a la Orquesta Filarmonía (la del Conciertazo) ofrecieron un repaso exhaustivo por la obra del compositor norteamericano, comenzando por Regreso al Futuro y acabando en Beowulf (su último trabajo, para la nueva película, aún por estrenar, de Robert Zemeckis) pasando por Forrest Gump, Polar Express o The Mummy Returns. Una dirección discreta, sin aspavientos, efectiva y una interpretación por parte de la orquesta excelente, que hacía notar que disfrutaba interpretando la música. Las ovaciones al compositor se sucedieron durante todo el concierto, incluso por parte de la propia orquesta y del coro. Podría seguir hablando pero me veo incapaz de transmitir todo lo que vivimos esa noche. Una velada inolvidable, como dice Juan Ángel Sáiz en su blog: "un concierto de los que crean afición".


Tras el concierto(y tras una divertida foto de María José con Young),
nos dirigimos al centro de Madrid para ver cómo seguía la fiesta y comprobamos que era imposible estar por la cantidad de gente que había por las calles y por la basura acumulada, aun así pocas veces se puede andar en Madrid por el centro de la Gran Vía.

El último día de congreso el programa cambió por completo, suspendiéndose la conferencia de Silvestri así como la de David Shire y sustiyéndolas por una de Gordon y otra de Thomas Kovalainen, así como de un documental que estaban pendientes de recibir. Así que decidimos, aprovechar e ir a Madrid a hacer un poco de turismo.


En resumen, un fin de semana inolvidable gracias, sobre todo, a los dos conciertos. La parte de congreso en sí resultó un poco decepcionante, primero por la escasez de actividades y segundo por los constantes cambios de programa no suficientemente avisados, no hubiera estado de más un panel reflejando el programa del día. Además la entrada se supone que incluía un libro conmemorativo del congreso anterior del que nada supimos ni para bien ni para mal. En su afán por estar en un segundo plano(algo muy loable), la organización pecó de no informar correctamente de los cambios a los congresistas. Una pena. Pero vamos, aun así su comportamiento, su atrevimiento y la organización de todo y además lograr dos conciertos que siempre recordaré, sobre todo el de Silvestri, merecen todos los aplausos del mundo. ¡Larga Vida a SONCINEMAD! (y mucha suerte al Congreso Internacional de Música de Cine Ciudad de Úbeda, al que no podremos asistir :( ).

Comentarios

Juan Angel Saiz ha dicho que…
Estoy bastante de acuerdo con lo que dices, aunque no te perdono la falta de asistencia a la conferencia de Carles Cases...
Los cambios de programa de conferencias solo fueron el domingo por la cancelación de la de Silvestri y la ausencia de David Shire. Christopher Gordon estaba anunciado. Los demás días las conferencias creo que son exactamente las que había anunciadas.
Un saludo.
Juan Angel Saiz
José Córdoba Escamilla ha dicho que…
Yo tampoco me perdono el no asistir a la conferencia de Carles Cases, pero estábamos para el arrastre el viernes por la noche tras el viaje desde Valencia y perdernos por Madrid por la noche.

Yo creo que hubo un poco de caos con el programa. En el folleto que nos entregaron, había discrepancias entre el programa en inglés y el programa en castellano. Además encima de la mesa donde daban los pinganillos había un tercer programa que tampoco se parecía a los otros dos. De hecho, en ése figuraban Cristopher Young y Gordon el domingo por la mañana. En contrapartida a ese pequeño caos, cumplieron horarios prácticamente a rajatabla algo que es de agradecer.
Shild ha dicho que…
Menuda envidia que me habeis dado, si lo se no leo nada, jejejeje

Por cierto, me ha sorprendido la asistencia de Mateo Pascual a unas jornadas de semejante calibre, wow, menudo caché esta cogiendo el colega :P

Insisto, menuda envidia, me da que cara al año que viene voy a tener que empezar a ser previsor para asistir a estos sitios xD
José Córdoba Escamilla ha dicho que…
Pues ya sabes qué hacer el año que viene... Ya te enseñaré mis cds firmaditos :D