La Reina (The Queen)


No puedo con las películas biográficas. Suelen ser hagiografías en las que, aunque se muestre el lado oscuro de un personaje real, siempre aparece suavizado, limando las aristas y posibles asperezas. Además tienden a querer contar demasiadas cosas, a abarcar periodos de tiempo amplísimos y, como dice el refrán, quien mucho abarca poco aprieta. Así resultan más satisfactorios aquellos biopics que nos narran un breve periodo de la vida de una persona que los que intentan reflejar toda su vida en pantalla. La Reina de Stephen Frears entraría dentro de este último grupo.

La película narra las reacciones de la reina Isabel II de Inglaterra y del recién nombrado primer ministro Tony Blair en los sietes días posteriores al fallecimiento de Diana de Gales. A priori es un tema que no llama demasiado la atención y que no me interesaba demasiado y, sin embargo, Frears, su guionista y, sobre todo, una señora ACTRIZ llamada Helen Mirren consiguen que el interés no decaiga y te involucres en la historia.

La película narrada en tono cuasi documental, de hecho está salpicada por imágenes de los noticiarios del momento, comienza con la presentación de Tony Blair a la reina, tras haber ganado las elecciones. Ya desde el principio vemos trazados a los personajes con el matrimonio Blair, desdeñoso, burlón con la monarquía y la reina despectiva, altiva con respecto al plebeyo. Durante la película, las actitudes irán evolucionando, siendo muy llamativa la de Blair. Y es que, al contrario que en el Ilusionista, los personajes reflejan los acontecimientos, el tiempo, y, aunque entre el final de la película y el principio apenas han pasado dos meses, los personajes han cambiado, reflejan los acontecimientos sufridos, tienen un fondo.

El film resulta interesante por cómo utilizan los diferentes personajes la muerte de Diana: Blair se aprovecha de la indiferencia de la monarquía para acaparar el protagonismo en un primer momento; el príncipe Carlos se ocupa de que su imagen no salga dañada, acercándose a Blair, a costa de dañar la imagen de su madre; el marido de la reina y su madre prefieren actuar como si nada hubiera pasado, incapaces de dar su brazo a torcer, de ir contra la tradición. Y en medio se sitúa la reina por un lado insensible a los acontecimientos, pero por otro viendo que puede perder el cariño del pueblo. Todos los personajes están muy cuidados, entendemos sus motivaciones y sus objetivos, podemos comprenderlos a pesar de lo alejados que están de nosotros.

Mención especial merece Helen Mirren de entre todos los actores. Su actuación es brillante, contenida, sin aspavientos, minuciosa en los detalles, espléndida. Domina el tempo, la gestualidad, la columna, la respiración. Crea un personaje con entidad propia, no por mimetismo con el modelo real sino por creación desde la actriz. El resto del reparto está muy correcto también, pero el trabajo de esta mujer está en otra liga. Momentos como su emoción ante la belleza de un ciervo y su posterior muerta o cuando recibe un ramo de flores de una niña, son antológicos, sobre todo, en contraste con la frialdad que muetra ante todo lo relacionado con Diana.

La realización de Frears es sencilla y eficaz, dotando de un buen ritmo a la película impidiendo que decaiga el interés. La fotografía es realista, acercándose al tono documental y distinguiendo claramente los aspectos privados de los personajes de los públicos.

Por otro lado, la música de Desplat resulta original y muy trabajada dentro de este estilo de producciones, si bien recuerda un tanto a su trabajo para Birth (Reencarnación).

La Reina es una sorpresa, una película pequeña bien narrada, bien escrita y prodigiosamente interpretada por Helen Mirren.

Comentarios

octopusmagnificens ha dicho que…
A mí me ocurre lo mismo, lo de Diana me aburre pero las tensiones entre la reina y Blair las encuentro de lo más interesante. Y Helen Mirren me encanta desde que la vi en Excalibur y 2010.
José Córdoba Escamilla ha dicho que…
Helen Mirren es una Morgana inolvidable en Excalibur, totalmente de acuerdo. Espero que gane el Oscar con esta película.