Alatriste-The Popurrí


Anoche vimos la esperadísima, promociadísima, carísima, Alatriste de Agustín Díaz Yanes basada en la obra de Arturo Pérez Reverte. ¿El resultado? Podría calificarlo de decepción, aunque después de haber leído todo lo que he leído estos días, mi ilusión por ver la película había decrecido notablemente. Pero vayamos por partes, Alatriste narra, no, no es la palabra adecuada, muestra, sí esto sí, momentos de la vida de el capitán Diego Alatriste, una especie de soldado de fortuna durante el reinado de Felipe IV y el condeduque de Olivares. Ya desde el primer fotograma de la película se puede observar que ésta no va a ser una película de aventuras al uso, por el empleo del formato 1.85:1 en lugar del habitual para este estilo de producción 2.35:1. Vamos, que en su proyección en cine la película no llena la pantalla. Díaz Yanes ha dicho varias veces durante la promoción que ésta no es una película de acción sino de personajes. Esta frase justifica el empleo del 1.85:1 , que resulta más intimista y es usado por directores como Spielberg (aunque no en su saga de Indiana Jones) o Shyamalan. La fanfarria de la Fox anuncia el principio de la película, esta es de las buenas, que diría mi abuela, ojalá fuera cierto. Pero no. Alatriste no es una película, es un trailer, un greatest hits, un popurrí. Narrativamente es una película nula, las escenas se suceden sin conexión, no fluyen, no hay una cohesión, una narrativa. El filme no avanza, salta. Y el problema no radica en haber querido hacer lo mejor de los cinco libros (otras películas han hecho algo similar y no sufren de esto), sino en no haber escrito un guión capaz de hilvanarlo todo. Así, la película es tremendamente episódica, carente de ritmo. A esta sensación no ayuda la dirección de Díaz Yanes (también autor del guión, por cierto) quien parece no rodar una película sino filmar actores. Su realización es plana, no hay planos abiertos, siendo omnipresente el plano medio de los actores, de modo que aparte de los actores poco más se ve en pantalla. Ni un plano de grúa, apenas un par de planos en movimiento,
el resto plano-contraplano, o ni eso. Realmente para una dirección así, no hace falta gastarse 24 millones de euros, porque, total, no los va a ver nadie. Un ejemplo, para ilustrar al lector, de realizaciones similares, sería cualquier telefilme de esos que emite A3 los fines de semana y, aun así, me atrevería a decir, que la mayoría están narrados con más imaginación. Ah, pero claro, ésta es una película de personajes, por eso se ha rodado así. Nada objetar salvo por el pequeño detalle de que en esta película apenas hay un personaje, el resto son estereotipos cuando no simples esbozos, o simplemente extras con frase. Alatriste es un personaje, más o menos bien definido, es un hombre cuya máxima es el honor, y lo es por muchos años, porque el personaje no evoluciona en toda la película, el resto son lo que parecen, es decir:
el niño fiel a su amo(Unax Ugalde), pero atolondrado, el escudero fiel(Eduard Fernández), el escritor crítico con el sistema (Juan Echanove), la mujer calculadora pero de buen corazón (Elena Anaya, en un personaje imposible de entender), etc... Es imposible saber más de ellos que esto y para ello pues tampoco se necesitan dos horas y media. Las actuaciones nada destacables, Viggo Mortessen tiene una gran presencia física como Alatriste, pero desaparece en el momento que empieza hablar, donde saca a relucir un acento y un deje de alguien que no es español ni tiene este idioma como lengua materna(no es por nada, pero ¿los americanos cogerían, yo qué sé, a Antonio Banderas para interpretar Hamlet?). Del resto sólo destacaría a Eduard Fernández, a
Juan Echanove (irreconocible como Quevedo) y a Javier Cámara (sorprendente como el condeduque). Ariadna Gil, no da el pego, su interpretación de El Perro del Hortelano durante una escena del filme es de vergüenza ajena por lo anacrónica que resulta.

Los apartados técnicos son correctos, destacando el vestuario, la dirección artística, no parecía mala, pero vamos, tampoco se ve mucho, así que no sabría decir, aunque al menos sí que transmite la decadencia, la suciedad de la época. La fotografía tiene momentos muy buenos(en concreto una escena de Ariadna Gil y Mortessen, muy bella), otros regulares y otros malos(la lucha en el barco), además no es coherente y hay un par de escenas que parecen realizadas por otro equipo técnico. La música de Roque Baños resulta repetitiva y carente de fuerza, además recurre a la socorrida guitarra española. Sin embargo, las escenas de lucha de espadas están muy bien coreografiadas, y al menos la realización no molesta. Sin embargo las escenas de
batalla son de vergüenza ajena, menos mal que son muy cortitas. Mención especial para el ataque en el barco, que tal y como ha sido rodada no disimula en absoluto el hecho de haber sido rodada en tierra firme. Así de torpe llega a ser Díaz Yanes.

Es curioso, la película en su conjunto me recuerda al Hamlet de Kenneth Branagh, no a su versión íntegra sino al trailer de dos horas que estrenaron en España. Aunque realmente sólo me recuerda a esa película en los saltos de la narración, en la falta de fluidez, porque en el resto de aspectos la película de Branagh es muy superior y eso que también es una película de personajes, pero rodada en 70mm.

Vamos cerrando, Alatriste es un tedio, un popurrí de escenas inconexas y personajes sin alma. Sólo espero que el equipo se corriera unas buenas fiestas durante el rodaje porque supongo que en eso se habrán gastado los 24 millones de euros.

Comentarios

vero ha dicho que…
Te ha faltado tiempo, eh?
Mario Sopena Novales ha dicho que…
estoy de acuerdo con casi todo, menos en q la fotografia si me ha gustado mucho. Las escena en que Alatriste se levanta en un cuartucho es tal cual un cuadro de Velazquez (hablando de cuadros, bien es cierto que sobra el momento cuadro de la rendicion de Breda). La escenografia tambien me ha gustado muchisimo.

Por ultimo, un tema muy polemico. A mi si me ha gustado la voz de Alatriste. Al principio te desagrada mucho y luego te vas acostumbrando. Porque el capitan es un canalla, y por un lado lo rechazas, y por otra parte es el personaje y descubres que si tiene sentido del honor. No se, esa voz tan caracteristica le daba un toque.

Por otra parte, las batallas es otro punto que tambien me ha gustado. Yo siempre he pensado que las batallas (en la realidad) serian mucho mas como muestra esta pelicula: zafias, torpes, sucias y sin super espadachines magicos con super-poderes.

En todo lo demas estoy de acuerdo. No es una pelicula sobre Alatriste. Es un Documental sobre los momentos estelares de su vida. La pelicula no se entiende y no hay personajes de ningun tipo. Para mi, una gran oportunidad desperdiciada.
Yeruid ha dicho que…
A mí la fotografía, como he senyalado me gustó mucho en varias escenas, hay una escena con Viggo en una silla y Ariadna Gil en en banyera que es impresionante por su tratamiento de la luz. Pero luego escenas como la del barco o las exteriores nocturnas que me parecen bastante equivocadas.

A mi la voz me molestaba no por el tono,sino porque muchas veces le aparecía su acento extrajero original.

Las batallas también creo que son realistas en cómo están escenificadas, pero mi pega es cómo están rodadas. En ese sentido, y para escenas similares, un director como John McTiernam en el Guerrero n° 13 consigue maravillas.

En lo demás de acuerdo contigo, y como dices una oportunidad totalmente desaprovechada
Anónimo ha dicho que…
Hola Yeruid:
Soy Estefane, para que no te peirdas; ya estás localizado, (JA!). Un vistazo por encima, solamente de la página...tendré que leerla con calma: despacito.
Una pregunta, se te pueden dejar cosas que no sean de cine, por aquí???.
José Córdoba Escamilla ha dicho que…
hola Estefane!

Gracias por tu visita. Sí se puede hablar de lo que sea, ésta es una página personal, no sólo de cine. Encantado de verte por aquí.